Si pasas el día delante del ordenador, la silla cuenta más que el monitor. Aquí están las Sihoo de entrada, las de malla para muchas horas y las de lumbar que se mueve.
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Silla de oficina de entradaSi el presupuesto aprieta y la silla del comedor ya no da más.Ver ficha02
Silla de malla para teletrabajoSi a las cuatro el asiento te cuece y no te levantas.Ver ficha03
Silla con lumbar que se mueveSi la lumbar ya ha avisado y un cojín no te ha resuelto nada.Ver ficha04
Silla clásica de oficinaSi quieres asiento mullido y lumbar que se regula a mano.Ver ficha05
Silla lumbar Doro C300Si quieres lumbar que se mueva, sin pagar la Pro V2.Ver ficha06
C300 con reposapiésSi quieres la C300 y poder estirar las piernas.Ver fichaUna silla de oficina ergonómica no es un adjetivo de ficha. Es lumbar, asiento y brazos que se ajustan a una jornada. Si no puedes regular eso, estás comprando postura.
Si trabajas en casa, elige por el problema: presupuesto, calor o lumbar. No por el escaparate.
Una que se ajusta a ti: lumbar, asiento y brazos. No un respaldo alto con ruedas. Cómo elegir una silla ergonómica
La que encaje con tus horas y el calor. La M57 parte de ese problema: oficina en casa y jornada larga.
Nos quedamos con la C300 Pro V2 si la lumbar ya avisa: el apoyo se mueve contigo al reclinar.